Qué bendición

¡Mi nombre es Andrea, y por fin me encuentro estudiando el doctorado en economía en la Universidad de York

Con la experiencia ganada, puedo asegurar que iniciar un doctorado en el extranjero no sólo requiere de un gran compromiso y esfuerzo intelectual, sino también -y sobre todo- de mucha, pero mucha paciencia y perseverancia porque la lista de quehaceres no es trivial! Que si identificar la universidad adecuada y los supervisores idóneos, que si buscar financiamiento y conseguir la visa, que si buscar dónde vivir y comprar boletos de avión, y un suma y sigue que parece interminable. No obstante, conté un asesor de Across the Pond que facilitó mucho esta travesía. 

 

Conocí los servicios de Across the Pond por una representante de la Universidad de York. Llené un formulario en su página y en breve conté con un asesor. ¡Y qué bendición! Porque me ayudó a mantener la calma y tener mayor certidumbre en todos los procesos. Lo anterior fue indispensable ya que en cada etapa hay información incompleta y ambigua. Es clásico, que estás haciendo una aplicación en línea a las 9pm –después de llegar del trabajo-, y no sabes cómo llenar el formato “UKB.17” y lo único que se te ocurre es consultar los “grupos de facebook” y puede que sólo termines más confundido y ¡con el sueño espantado! Por ello, la asesoría de Across the Pond fue fundamental para estar tranquila, tener certeza en todo momento y utilizar mi tiempo de la manera más eficaz y eficiente posible. 

 

Una de las anécdotas que ejemplifican lo anterior tiene que ver con cómo logré agilizar la cita para tramitar la Visa ¡Todo un reto eh! Para mi caso, tuve muy poco tiempo entre la publicación de resultados de las becas y la fecha en la que me debía presentar a la universidad. Sólo tenía 22 días para: dejar mi trabajo en México, mudarme, empacar, comprar y vender esto y aquello, y aparte obtener la visa. Proceso que no es complicado, pero tiene sus claros-obscuros, porque, y no me dejaran mentir, la empresa que gestiona los trámites de visa no tiene un estándar alto de atención al cliente.  

A pesar de llenar lo más pronto posible la aplicación para la visa, mi fecha de cita estaba 9 días muy alejada. Le escribí a mi asesora de Across the Pond  un viernes casi sábado, y ella me habló el domingo en la noche (¡Sí, domingo en la noche!) para que me animara el lunes a primera hora a solicitar el servicio walk-in (poco divulgado por la empresa, y menos conocido entre amateurs como yo). Así, lunes a las 7:30 estaba yo afuera de la agencia esperando a que saliera el encargado para anunciar el número de servicios walk-in del día. Tan pronto me dieron cita para más tarde, hablé con mi asesora para informarle y ella no dejó de asesorarme para no adquirir servicios innecesarios y recordarme cuales eran los fundamentales.  

 

¡En fin, con Across the Pond me ahorré mucho tiempo, angustias y dinero!

Andrea 

York, University of