Llegué un septiembre a Brighton para cursar la maestría en Literatura moderna y contemporánea, cultura y pensamiento en la Universidad de Sussex. Elegí el Reino Unido por la solidez académica de sus universidades, pero lo que encontré superó cualquier expectativa: el aprendizaje no se limitó a las aulas, las largas jornadas en la biblioteca ni los seminarios intensos.
Ese año turbulento y emocionante fue, en realidad, una escuela de vida. Descubrí autores y teorías que transformaron mi manera de leer el mundo; probé sabores que nunca habían cruzado mi paladar; me enfrenté a un clima tan caprichoso como desafiante para mi sensibilidad latina; y contemplé paisajes que parecían salidos de una novela victoriana. Más allá de lo académico, conocí personas de latitudes impensadas, cada una con historias que ensancharon mi horizonte.
Hoy, la experiencia sigue reverberando en todos los rincones de mi vida. Brighton me enseñó a habitar lo desconocido, a encontrar belleza en lo extraño y, sobre todo, a reconocerme en medio del ruido, el frío y la maravilla de un lugar nuevo. En ese viaje, sin saberlo, me conocí a mí misma.
-Gabriela
De Chile a Escocia: Por qué elegí Edimburgo. Siempre había soñado con seguir una carrera académica y estudiar en el extranjero me parecía el camino correcto. La Universidad de Edimburgo llamó mi atención porque fue la primera en el mundo en ofrecer un programa en SIG (Ciencia de la Información Geográfica). Además de su prestigio académico, sabía que vivir en Escocia me daría una nueva perspectiva, la oportunidad de conocer personas de todo el mundo y crecer tanto personal como profesionalmente.
El proceso de postulación fue mucho menos abrumador gracias al equipo de Across the Pond, que me guió en cada paso. Desde la preparación de documentos hasta responder mis infinitas preguntas, su apoyo hizo que todo fuera más seguro y llevadero. Recomiendo mucho su ayuda a quienes estén pensando en postular.
Si no quieres el estrés de buscar alojamiento privado, recomiendo mucho postular al sistema de residencias de la universidad. Puedes elegir tres preferencias, aunque es común que te asignen otro lugar distinto (como supe por compañeros). Tuve la suerte de quedar cerca del centro, a sólo 20 minutos caminando del campus central. Lo mejor fue que me tocó compartir con tres excelentes compañeros de piso de China, Irlanda y Estados Unidos. Vivir con personas de diferentes culturas fue una de las mejores partes de mi experiencia.
Otro aspecto que valoro es la variedad de espacios para estudiar. La biblioteca central es impresionante, pero la Universidad está distribuida por toda la ciudad, lo que permite estudiar también en los edificios de distintas facultades. Esto hace que trabajar en tus proyectos sea menos monótono y te da la oportunidad de conocer diferentes rincones de Edimburgo mientras estudias.
Antes de llegar, nunca había hablado inglés en la vida diaria, solo lo leía y conocía vocabulario. Un año antes de postular me enfoqué en practicar mis habilidades orales. Al principio fue intimidante, pero aquí realmente te hacen sentir bienvenido y poco a poco la fluidez llega de manera natural. Si estás en una situación similar, mi consejo es: atrévete.
La primera vez que llegué a Edimburgo sentí que entraba a otro mundo. Los adoquines, los edificios medievales y la niebla casi permanente le dan a la ciudad una atmósfera única, como si fuera un set de filmación del pasado. He visitado Londres e incluso Copenhague, pero Edimburgo tiene un encanto especial que no he encontrado en otro lugar.
Algo importante a considerar es la falta de luz solar en invierno, especialmente en enero y febrero. Mi mejor consejo: lleva suplementos de vitamina D. Realmente marcan la diferencia.
Mi programa en SIG va mucho más allá de las clases teóricas. Incluye un proyecto grupal que se extiende a lo largo de tres cursos y que simula un entorno profesional. Uno de los momentos más destacados fue un viaje de cinco días a las Tierras Altas de Escocia, donde aplicamos lo aprendido en terreno.
Hay que estar preparado porque el programa es muy intenso. En muchos países fuera del Reino Unido los másteres duran dos años, mientras que aquí se completan en solo uno, lo que concentra la carga de trabajo. Es exigente, pero al mismo tiempo muy enriquecedor.
Otra gran ventaja es que el programa ofrece muchas oportunidades de networking durante el año. Puedes colaborar con un investigador o profesor en tu disertación, o trabajar con un profesional o empresa vinculada a tu tema. Estas conexiones pueden abrir puertas a futuros empleos y proyectos de investigación.
En lo personal, me apasiona la intersección entre salud y geografía, y me alegró mucho descubrir que en Edimburgo existe un grupo de investigación de renombre mundial en esta área. Estas experiencias han reforzado mi sueño de continuar en la academia.
La Universidad facilita mucho hacer amistades, especialmente durante la Welcome Week. En mi caso, unirme al club de tenis fue la mejor decisión. Conocí buenos amigos mientras me mantenía activo y también me uní mucho con mis compañeros de curso a través de proyectos grupales y actividades sociales. Entre la residencia, los deportes y las clases, nunca te sientes aislado si estás dispuesto a participar.
Edimburgo también se disfruta mucho en bicicleta. Hay muchas opciones de segunda mano de estudiantes que se van de la ciudad, y las ciclovías te llevan no solo por la ciudad, sino también a lugares de naturaleza casi intacta. Incluso compré una GoPro de segunda mano para grabar mis recorridos, recuerdos que atesoraré siempre.
Consejos prácticos y mirando al futuro
-Felipe
Hola, soy Juan Carlos, chileno, y hace un año decidí dar un gran paso. Puse mi vida en pausa en Chile, mi trabajo, mi familia y mis amigos, para cumplir un sueño y estudiar en el Reino Unido. No fue una decisión sencilla, pero quería profundizar mis conocimientos en finanzas en uno de los países más reconocidos para ello, sumergirme en una cultura completamente distinta, adaptarme a nuevos desafíos y descubrir otras formas de ver el mundo. Así llegué a la Universidad de Birmingham para cursar el MSc Financial Management y puedo decir con total certeza que ha sido una de las mejores decisiones de mi vida.
Prepararme para aplicar fue un desafío enorme. Trabajaba a tiempo completo y debía equilibrar mis responsabilidades con el proceso de postulación. Hubo momentos de incertidumbre, pero gracias al apoyo de Across the Pond todo fue más sencillo. Su orientación en cada etapa me dio la confianza que necesitaba para dar este gran paso. Hoy puedo decir que el esfuerzo valió la pena, he aprendido, he hecho nuevos amigos de todo el mundo y he vivido experiencias que recordaré toda mi vida.
La Universidad de Birmingham me sorprendió por su campus vibrante, sus recursos académicos y la calidad de sus profesores. Pero lo más enriquecedor ha sido la diversidad, conocer personas de diferentes culturas, compartir experiencias y aprender desde perspectivas únicas. Esta vivencia me ha abierto la mente y me ha preparado para un mundo globalizado.
Antes de llegar, temía que encontrar alojamiento fuera complicado, pero había muchas opciones a precios razonables, lo que me dio tranquilidad desde el primer día. Y si hablamos de Birmingham, es una ciudad llena de vida. Como latino, la vida nocturna es algo que no puedes perderte, hay fiestas cada semana y siempre algo nuevo por descubrir.
Si estás pensando en estudiar en el Reino Unido, hazlo. Habrá miedos, pero las experiencias, amistades y oportunidades que ganarás superarán cualquier incertidumbre. Ven con mente abierta, disfruta cada momento y, si puedes, apóyate en Across the Pond, harán que tu camino sea mucho más fácil.
-Juan Carlos
Luego de haber trabajado por 6 años, y con la incertidumbre de dejar mi estabilidad laboral y económica, decidí aventurarme a cumplir mi sueño de vivir una experiencia en el extranjero. Me sentí preparada para dar el siguiente paso en mi carrera, ya que siempre deseé seguir creciendo y desarrollándome profesional y personalmente. Principalmente buscaba un país de habla inglesa, para practicar el idioma, y qué mejor que Reino Unido? El país donde se creo mi saga de libros y películas favorita, Harry Potter, el país de grandes músicos como Oasis y Dua Lipa, los que también amo. Además, existen vuelos diarios y directos desde aquí a Chile, así que mis padres y familia podían viajar directamente sin ningún problema. Last but not least, la excelencia académica de las universidades del Reino Unido y su reconocido prestigio internacional ofrece una oportunidad increíble para desarrollarme en un entorno altamente competitivo y multicultural.
Todo en Reino Unido ha sido una experiencia única e involvidable. No voy a mentir, la vida académica es exigente si quieres obtener distinción, pero todo en la Universidad ha sido genial. Desde sus instalaciones hasta la calidad académica es espectacular. La Universidad ofrece instalaciones super tecnológicas, eventos, charlas, apoyo emocional, y todo está tan bien organizado que solamente te queda enfocarte en tus estudios y disfrutar. En cuanto a lo personal, ha sido un viaje de crecimiento personal muy grande, ya que a pesar de mis 30 años siempre fui muy cercana a mis padres y extrañar a mi familia ha sido algo con lo que lidiar. Sin embargo, las comunicaciones hoy en día a través de redes sociales y Whatsapp hacen que la distancia sea mucho más llevadera. Además, el tiempo pasó tan rápido, parece que fue ayer el día que estaba llegando y ahora ya está acabando este viaje. Culturalmente he aprendido mucho. Reino Unido es un país con mucha inmigración de todas partes del mundo. Tengo amigos indios, chinos, árabes, y todo ha sido genial. He probado comidas de todas partes del mundo que nunca pensé comer, he aprendido algunas palabras en chino e indio, y conocido culturas tan diferentes a la mía desde primera persona, lo cual ha sido muy enriquecedor. Finalmente, estar aquí también te permite recorrer accesiblemente otras partes de Reino Unido e incluso de Europa, lo cual es increíble.
Mi experiencia en el Reino Unido ha sido increíblemente enriquecedora. Académicamente, me permitió abordar la contabilidad y las finanzas desde una perspectiva crítica, desarrollando habilidades para analizar prácticas que antes nunca había cuestionado. A nivel personal, vivir sola en el extranjero me enseñó a ser más independiente, a enfrentar problemas por mí misma y a disfrutar de la diversidad cultural. Además, practicar inglés en la vida cotidiana me ayudó a ganar confianza y soltura en el idioma, mientras que salir de mi zona de confort me permitió hacer amigos y aprovechar nuevas oportunidades.
Me hubiera gustado conocer la aplicación StudentBeans, que tiene descuentos en muchas tiendas y aplicaciones, de todo tipo.
-Ivania
Decidí estudiar un máster en Escritura Creativa porque siempre he sentido una gran pasión por contar historias, y el Reino Unido me parecía el lugar perfecto para hacerlo. Muchas universidades tienen programas muy sólidos en este campo, y además quería vivir la experiencia de estar en el extranjero, conocer a personas de diferentes culturas y aprender en un entorno académico nuevo. Elegí la Universidad de Derby porque su programa estaba enfocado en la empleabilidad, con módulos como Working as a Writer, que me dieron herramientas prácticas para considerar la escritura como una profesión.
Viví en Agard Court, una de las residencias universitarias, lo que me permitió conocer tanto a estudiantes británicos como internacionales. En poco tiempo se convirtieron en grandes amigas, y me ayudaron a adaptarme rápidamente. Derby fue un lugar ideal para vivir: una ciudad pequeña, multicultural y con mucho encanto, donde me sentí segura e inspirada. Solía escribir en pequeños cafés del centro y disfrutaba muchísimo pasear por Darley Park, que es simplemente precioso.
Por supuesto, no siempre fue fácil adaptarme. Como estudiante mexicana, aunque ya hablaba inglés, escribir en una segunda lengua fue un reto. Había aprendido principalmente el sistema de escritura estadounidense, así que tuve que acostumbrarme a la ortografía y a las convenciones británicas. Por ejemplo, los ensayos reflexivos eran algo completamente nuevo para mí, ya que en México la escritura académica se centra más en hechos concretos que en las ideas propias. Al principio fue difícil, pero con el tiempo aprendí a valorar el énfasis que ponen en la originalidad y en el pensamiento crítico. Tener amigos que me ayudaran en estos pequeños detalles lingüísticos y culturales también fue clave: como aprender a decir bin en lugar de trash, o descubrir que siempre hay que hervir el agua en el kettle, ¡nunca en el microondas!
El curso en sí fue un sueño cumplido. El máster me dio la oportunidad de compartir mis textos en talleres, recibir retroalimentación de profesores reconocidos en el campo, y ganar confianza en mi voz como escritora. Las discusiones y los intercambios con mis compañeros me hicieron ver el tipo de historias que quiero contar, y que escribir no es solo un acto solitario, sino que también permite la oportunidad al diálogo.
La vida estudiantil estuvo llena de pequeños momentos significativos. Pasaba la mayor parte de mi tiempo libre con amigos de la residencia o de mis clases. Íbamos a pubs, al cine, a cafés donde podías pintar cerámica, o simplemente paseábamos por la ciudad. Fue un equilibrio entre estudiar, escribir y disfrutar de la experiencia de vivir en otro país.
Mirando hacia atrás, estoy agradecida por todo lo que aprendí, no solo a nivel académico, sino también personal.
Descubrí nuevas formas de pensar y escribir, construí amistades que provenían de diferentes culturas y comprobé que podía adaptarme a un sistema distinto. Hubo retos, sí, pero también mucha inspiración, y la experiencia me confirmó más que nunca que la escritura es el camino que quiero seguir.
-Jimena
Cuando bajé del avión en Heathrow por primera vez, no tenía idea de lo rápido que Londres empezaría a sentirse como si estuviera en casa. Desde encontrar alojamiento hasta comenzar mi curso universitario, todo el proceso de mudarme a otro país fue mucho más sencillo y gratificante de lo que esperaba.
Todo comenzó con Across the Pond. La comunicación y el proceso de solicitud fueron tan claros y con tanto apoyo, que marcaron la pauta para todo lo que vino después. El proceso de visa fue fluido, encontrar una habitación en Londres fue sorprendentemente fácil, y adaptarme a la vida universitaria fue sencillo gracias al personal y profesorado tan amable.
Quería una formación especializada y de alta calidad en Conservación de Edificios Históricos, un campo en el que el Reino Unido tiene una larga y respetada tradición. Soy de México, con formación en arquitectura, y también buscaba una experiencia internacional que me ayudara a crecer tanto académica como personalmente.
Actualmente estoy estudiando una maestría en Conservación de Edificios Históricos en Kingston University, y la experiencia ha sido increíblemente enriquecedora. El curso ofrece un gran equilibrio entre teoría, trabajo práctico e investigación independiente.
Hemos tenido visitas de estudio tanto en Londres como y en otras ciudades, como Cambridge, donde hablamos directamente con conservadores en sitios como la Capilla del King’s College y en Londres en el Parlamento o Banqueting House, aprendiendo de primera mano de los encargados de los proyectos de conservación.
Los talleres de la universidad han sido otro de los grandes puntos a favor. En Kingston School of Arts trabajamos directamente en los talleres de la universidad para conocer más sobre materiales como madera, metal, yeso entre otros, además los estudiantes también pueden usar los talleres para sus propios proyectos. ¡Se siente como si toda la universidad estuviera a tu disposición!
He hecho amistades con personas de muchos países distintos, lo cual ha sido uno de los aspectos más gratificantes de esta experiencia. Escuchar tantas perspectivas diferentes me ha hecho más consciente de otras culturas y costumbres. Igualmente enriquecedor ha sido poder compartir mi propia cultura con ellos.
Vivo en un alojamiento privado, a cierta distancia de la universidad, pero no me importa el trayecto. Viajar en autobús ha sido una excelente forma de descubrir nuevos vecindarios. Elegí una ubicación entre la universidad y el centro de Londres, y ha resultado ser perfecta, ya que tengo galerías, museos y parques muy cerca. Aunque vivir más cerca de la universidad puede ser más caro, estar abierto a diferentes ubicaciones puede ayudarte a ahorrar dinero. Mi habitación es pequeña, pero está bien, ya que paso la mayor parte del tiempo en la biblioteca. Vivo en una casa con una familia muy agradable; la mamá y yo nos llevamos muy bien y a menudo compartimos recetas. Han sido de gran apoyo.
Una cosa que me hubiera gustado saber antes de llegar es que en el Reino Unido casi todo se gestiona por teléfono: desde citas médicas hasta dudas académicas e información sobre los cursos. Al principio, hacer llamadas telefónicas en inglés me intimidaba, pero terminó por mejorar mucho mi confianza al hablar.
Otra grata sorpresa ha sido lo conversadora que es la gente. Ya sea en la parada del autobús, en el supermercado o en la biblioteca, los británicos suelen entablar conversación. Aquí se practica el "small talk" (charla casual) mucho más que en México o en otras partes de América Latina donde he vivido, lo que hace que la vida cotidiana se sienta más cálida. Al principio no me sentía muy segura con estas charlas, pero ahora las veo como una oportunidad para practicar y conectar con todo tipo de personas.
En México, la tesis suele verse como uno de los mayores retos de la vida universitaria. Es común sentirse nervioso por ello, y yo también lo estaba al comenzar. Sin embargo, mi experiencia ha sido completamente diferente.
Para mi investigación, he encontrado que las sociedades históricas, los archivos locales y los archivos de Londres han sido de gran ayuda. Además especialistas y profesionales del sector han respondido con entusiasmo a mis correos, e incluso empresas que contacté se tomaron el tiempo de compartir sus conocimientos. Y, por supuesto, mi tutor ha sido un gran guía, orientándome hacia contactos útiles y estrategias de investigación. Ha sido una experiencia mucho más positiva y colaborativa de lo que imaginé.
Venir aquí ha sido una de las mejores decisiones de mi vida. Si te abres a lo desconocido, descubrirás no solo un crecimiento académico, sino también incontables momentos pequeños que hacen de este viaje algo verdaderamente inolvidable.
-Luz
Mi sueño de estudiar en el extranjero por fin se cumplió en el Reino Unido. Elegí este destino por su excelencia académica, sus programas de posgrado con un enfoque práctico y la diversidad cultural que ofrece. Me atrajo especialmente la posibilidad de realizar un proyecto en la industria, pues significaba una oportunidad de experimentar cómo es trabajar en un país extranjero. Quería vivir una experiencia internacional completa que me retara a crecer, no solo profesionalmente, sino también como persona. Y sí que fue un reto enorme: estudiar en otro idioma, adaptarme a una dinámica distinta después de más de 10 años fuera de las aulas y, además, vivir lejos de mi familia por primera vez.
Estoy cursando una maestría en Análisis de Datos, y la experiencia ha sido fascinante. Analizar información, descubrir patrones, aplicar algoritmos de Machine Learning y predecir resultados se han convertido en una pasión. De formación soy licenciada en Ciencias de la Computación y trabajé varios años como desarrolladora de software. Elegir esta maestría fue un paso natural para complementar mis conocimientos y entender cómo los datos se convierten en decisiones. El curso me ha permitido aplicar mis habilidades en programación, análisis y visualización en proyectos reales, al mismo tiempo que mejoro mi nivel de inglés.
Tenía miedo de volver a un aula, pero la experiencia ha sido maravillosa. Belfast es una ciudad fresca y vibrante, con un aire limpio y un cielo azul que me relaja camino a clases. El campus universitario es impresionante; su edificio principal parece sacado de Hogwarts: hermoso y mágico. Además, vivir en Irlanda del Norte me ha permitido descubrir paisajes únicos, como la famosa Giant’s Causeway, un lugar maravilloso, la razón de mi título, “Una mexicana en tierra de gigantes”.
Tuve la fortuna de conseguir un lugar en Willow Walk, una residencia de Queen’s University Belfast con gran demanda. Es segura y cercana al campus, lo que me permite caminar a diario.
Lo más especial ha sido compartir departamento con otra mexicana de mi edad, con quien construí una amistad invaluable. En ocasiones cocinamos juntas, nos cuidamos cuando enfermamos y, de alguna manera, hemos recreado un pedacito de México en Belfast.
Adaptarme no fue fácil: llegué tarde al programa y todo parecía abrumador. El clima fue lo primero que me sorprendió: en un mismo día puedes experimentar las cuatro estaciones. Aprendí rápido que un paraguas pequeño no sirve y que la mejor inversión es uno resistente.
La comida también fue un choque cultural: el chile del supermercado no pica, y la oferta de alimentos empaquetados es enorme. Por otro lado, me impresionó la seguridad de la ciudad: caminar de noche sin miedo, cargar con el ordenador o el móvil sin preocupaciones.
Lo que más me ha enamorado es la calidez de la gente. Aunque al inicio batallaba con el acento y el slang, todos han sido pacientes y siempre están dispuestos a ayudar.
El idioma era uno de mis mayores temores, ya que nunca había vivido en un país de habla inglesa. Pero se convirtió en una oportunidad invaluable para mejorar.
La universidad ofrece cursos de inglés académico y asesorías individuales con tutores. Gracias a estos servicios, e incluso a la ayuda de una profesora que me ha apoyado en mis escritos, he avanzado mucho más de lo que imaginaba.
No importa la edad, si quieres estudiar en el Reino Unido: ¡hazlo!
Muchos se preocupan por la edad, el nivel de inglés o el dinero. Yo también lo hice. Pero hoy puedo decir que vale la pena. Sí, hay obstáculos, momentos de cansancio e incluso lágrimas. Pero todo eso forma parte de un proceso que te fortalece. He crecido como nunca, me he demostrado que soy capaz y me siento afortunada de haber llegado a esta ciudad acogedora y hermosa. Ojalá más personas puedan vivir esta experiencia transformadora.
Conocí Across the Pond a través de Facebook. Desde el primer correo, mi asesor me guio con paciencia y rapidez. El primer año no pasé el IELTS. El segundo tampoco. Aún así, recibí cartas condicionales que me motivaron a seguir. El tercer año, aprobé el IELTS y conseguí cartas incondicionales, pero el reto fue el dinero. Apliqué a varias becas, como Women in STEM y CONAHCYT, sin éxito.
Mi asesor me animó a intentar de nuevo. Preparé cartas de motivación y volví a aplicar.
Recibí la noticia de que había sido seleccionada por CONAHCYT. Tenía poco tiempo para tramitar la visa y mi asesor me acompañó en cada detalle, hasta que finalmente llegué a Belfast un día antes de la fecha límite.
Este proceso me enseñó que, incluso cuando parece imposible, insistir, persistir, nunca desistir y tener la guía adecuada hacen que los sueños sí se cumplan. Estoy profundamente agradecida con el acompañamiento de Across the Pond, que fue clave en cada paso, desde los primeros correos hasta mi llegada a Belfast.
-Jessica
Mi principal inspiración para estudiar en el Reino Unido fue mi pasión por el idioma inglés. Me cautivó el Reino Unido como país multicultural que une a personas de todo el mundo. El sistema educativo es excelente y disfruto muchísimo de la música, los conciertos y los festivales, parte integral de su cultura. La impresionante arquitectura y el pintoresco paisaje rural no hacen más que acrecentar su encanto.
Al principio, mi vida académica presentó algunos desafíos debido a las marcadas diferencias en el sistema educativo. Tuve que adaptarme a extensas listas de lectura, algo que disfruto, además de escribir numerosos ensayos y mi tesis, una habilidad que necesitaba perfeccionar. Aunque al principio fue difícil, con el tiempo me adapté y logré obtener méritos y distinciones.
En lo personal, mi experiencia fue maravillosa. Estudié en Newcastle, una encantadora ciudad del noreste conocida por sus amables y acogedores habitantes. Los lugareños siempre estaban dispuestos a ayudar y conocí a gente increíble de todo el mundo. Gracias a estas interacciones, viví muchas experiencias enriquecedoras, me uní a varios clubes y forjé amistades duraderas. Fue realmente increíble escuchar diferentes perspectivas y compartir esas experiencias. Incluso cuando surgieron las barreras del idioma, nuestras amistades florecieron a través de gestos, sonrisas e intercambios culturales.
Estudiar en el extranjero ha sido una de las experiencias más gratificantes de mi vida. No solo aprendí sobre diversas culturas, sino que también adquirí una comprensión más amplia del mundo. Siempre atesoraré mi tiempo allí y lo reviviría con gusto sin reservas.
A lo largo de este viaje, descubrí mucho sobre mí misma. Llegué a comprender dónde se encuentran mis principios morales, la distinción entre valores culturales y personales, y la importancia de una comunicación efectiva. Aprendí a tener una mente abierta y a respetar diferentes puntos de vista, culturas y problemas. También desarrollé independencia, adaptabilidad y la capacidad de establecer límites, a la vez que reconocí la facilidad con la que podía adaptarme a los demás. Un momento destacado de mi tiempo fue mi maravilloso club de swing en Newcastle, que me trajo una inmensa alegría. Me brindaron un espacio para expresarme libremente, ya fuera en voz alta o baja, y siempre se esforzaron por comprenderme a pesar de los desafíos de los acentos. Estoy muy agradecida por los amigos que hice de todo el mundo.
La transición de una gran ciudad a un pueblo pequeño fue un cambio maravilloso. En Newcastle, la gente se prestaba más atención; nunca me sentí insegura y siempre había alguien dispuesto a echar una mano. Siempre que paseaba por la ciudad, me encontraba con caras conocidas y las saludaba con una sonrisa. Este estilo de vida más tranquilo me permitió forjar conexiones más profundas con quienes me rodeaban, lo que lo convirtió en una experiencia enriquecedora. Le debo un sincero agradecimiento a mi querida Mónica por todo lo que hizo para apoyarme.
Mirando atrás, también aprendí lo valiente, fuerte, inteligente y adaptable que puedo ser. Moverse por un país extranjero es sin duda un reto, pero si tienes suerte como yo, puedes descubrir otro hogar.
Reflexionando sobre mi experiencia, me gustaría haber sabido más sobre el proceso de empleo en el Reino Unido, cómo solicitar trabajos a tiempo parcial y cómo redactar un CV atractivo. Además, me habría beneficiado saber qué sitios web o recursos están disponibles para contratar estudiantes, y habría sido útil crear un presupuesto más detallado.
-Miriam
Todo empezó con un anuncio de Instagram (y una corazonada).
Mientras buscaba opciones de maestría en México y ya sentía que el ciclo académico se me venía encima, apareció un anuncio de Across the Pond en mis redes: “¿Te gustaría estudiar en el Reino Unido con apoyo de CONACYT / FUNED?” Fue como si el algoritmo supiera exactamente lo que yo necesitaba ver. Aunque pensé que ya era tarde para aplicar ese año, esa frase despertó en mí una chispa: ¿y si sí se puede?
Lo que más me atrajo del Reino Unido fue la duración de los posgrados (¡solo un año!), la flexibilidad de sus programas, y el enfoque profesional de las universidades. Como alguien con formación artística que quería migrar hacia la gestión cultural, vi en el Reino Unido un puente perfecto para transformar mi carrera.
Después de revisar muchas opciones, De Montfort University (DMU) fue la que más me convenció. Su maestría en Cultural Events Management no solo abordaba lo artístico, sino también la planificación, el liderazgo y la gestión real de festivales. En muy poco tiempo, recibí una carta de invitación. Ahí supe que todo podía empezar a volverse realidad.
DMU tiene un ambiente diverso, accesible, con profesores cercanos y muchísimas actividades extracurriculares. Desde el primer día sentí que mi voz era válida, incluso si el inglés todavía me daba inseguridad.
Aplicar a FIDERH y FUNED fue un paso importante y nada sencillo. La documentación, los ensayos, las decisiones… en momentos sentí que podía rendirme. Pero contar con el apoyo de mi familia y con la asesoría de Across the Pond, fue clave. Me ayudaron a mantenerme enfocado y a entender que no estaba solo.
Aunque me daba miedo endeudarme, comprendí que FIDERH y FUNED no eran solo un préstamo: eran herramientas estratégicas que me permitieron enfocarme en mi formación sin tanta presión económica. Hoy estoy en mi periodo de gracia, preparándome para cumplir esa responsabilidad con claridad y mucha más confianza que cuando empecé.
Durante mis primeros 10 meses viví en un student accommodation, y lo recomiendo totalmente para quienes vienen por primera vez. Las instalaciones eran cómodas, el espacio no era enorme, pero sí suficiente, y el personal de mantenimiento y recepción siempre estuvo atento para resolver cualquier inconveniente.
Ahora vivo en una casa, pero haber comenzado en un alojamiento estudiantil simplificó todo. Mi consejo: infórmate bien sobre los costos ocultos de rentar por fuera. A veces lo más sencillo, sobre todo el primer año, es lo que te da más paz.
Sí, estudiar en inglés fue un reto. Al principio me sentía inseguro para hablar, escribir ensayos o participar en clase. Pero en la universidad siempre hubo apoyo, paciencia y espacios para mejorar. Nadie te juzga por cometer errores: al contrario, se valora que quieras mejorar.
Lo que más me ayudó fue hacer networking, no tener miedo de hablar, y pedir que me corrigieran. El idioma dejó de ser una barrera cuando lo vi como una herramienta en evolución.
Leicester no es Londres, pero tiene lo necesario: diversidad, cultura, tranquilidad y oportunidades. Es una ciudad donde puedes enfocarte sin tantas distracciones, y que tiene espacios creativos, museos, festivales y un ambiente multicultural muy interesante.
La recomiendo muchísimo si tu prioridad es el estudio, pero sin dejar de lado el arte, la cultura y el café de vez en cuando.
En mi tiempo libre disfruto del cine, museos, conciertos, bares y comidas. También hice voluntariado en festivales, me uní a la Latin Society y a la Radio Society de DMU, y asistí a muchos talleres y charlas extracurriculares que la universidad ofrece para quienes queremos ser líderes culturales del futuro.
Hacer amistades puede tomar tiempo: al principio no es tan fácil. Pero cuando haces click con alguien, es para siempre. Ahora tengo amistades de México, Latinoamérica, Taiwán, Bangladesh, Nepal, India, Malasia, Brasil y más.
Si pudiera darte un consejo, sería este: aprende a llevar una agenda, pero de verdad. No solo para apuntar citas, sino como una estructura personal de metas, hábitos, tiempo, descanso y enfoque. Acá todo se agenda, todo es por correo, todo se planea con antelación. Implementar una agenda real antes de venir te ayudará a adaptarte y aprovechar al máximo tu estancia.
(Broma no tan broma: hasta para enfermarte deberías agendarlo con dos semanas de anticipación).
Gracias a su guía y acompañamiento, especialmente de Xóchitl y Liliana, pude entender el proceso, resolver dudas, estructurar mejor mis aplicaciones y no sentirme solo en ningún momento. Tener este tipo de asesoría gratuita y confiable hizo una gran diferencia.
Créeme, también estuve ahí. Lleno de preguntas, inseguridades, miedo al rechazo, miedo al idioma, al dinero, al cambio. Pero lo que descubrí es que el Reino Unido no es un sueño imposible. Con estrategia, con aliados, con redes de apoyo y con claridad en tu propósito, sí se puede.
Estás más cerca de lo que crees. Solo falta que te atrevas a empezar.
-Javier
El Reino Unido siempre me llamó la atención por su rica historia, su excelencia académica y su reconocimiento a nivel global. La posibilidad de cursar una maestría en Inglaterra me parecía una experiencia sumamente enriquecedora, tanto en lo profesional como en lo cultural. Además, la Universidad de Leeds —a la que decidí aplicar— es reconocida por su gran diversidad de personas y culturas. Sabía que las amistades y relaciones profesionales que encontraría allí me aportarían una visión global y una red de contactos valiosa.
Para cumplir mi objetivo de estudiar en esta universidad recurrí a diferentes becas y apoyos como FIDERH, SECIHTI y las becas de excelencia otorgadas por la propia universidad. Cada uno de estos apoyos fue fundamental, y la orientación de Across the Pond resultó invaluable para identificarlos y obtenerlos.
Mi consejo para quienes comparten la meta de estudiar un posgrado en el Reino Unido es sencillo: infórmate, organízate y avanza paso a paso. Las oportunidades existen, solo hay que buscarlas y atreverse a tomarlas. Puede ser un proceso competitivo, pero no temas al rechazo ni a volver a intentarlo. Ten presente que hay personas con experiencia dispuestas a guiarte y asesorarte para que obtengas los mejores resultados. Siguiendo sus consejos y cumpliendo tu lista de tareas poco a poco, estarás viviendo tu objetivo antes de lo que imaginas.
-Ana
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